Inicio
Nos encontramos en tierras llenas de historia; tierras catalanas que fueron frontera entre cristianos y musulmanes durante los siglos X y XI, y su evolución posterior hasta el siglo XVI. Y el Castell de Mur - ejemplo excepcional de arquitectura no religiosa del siglo XI- esconde, entre las piedras de sus paredes, el paso del tiempo, la vida de antes y la historia de quienes vivieron (dentro, señores feudales; fuera, un pueblo al servicio de los señores).
Visitando la fortaleza, nos acercamos a la vida de los hombres y las mujeres de los tiempos medievales y a sus conflictos. Son la gente que colonizó, trabajó y defendió a lo largo del tiempo las tierras, que construyeron los castillos y que formaron y poblaron las villas.
Durante su larga historia, el castillo ha ido pasando por diferentes manos. Aparece por primera vez documentado el año 969, y sobrevive, con orgullo y espléndido ante la sierra del Montsec, hasta hoy. Supervivencia en un muy buen estado de conservación que fue premiada, el 1920, al ser declarado Monumento Histórico-Artístico de Interés Nacional.
