Sobre la roca
Alzado sobre la roca, buscando las mejores vistas y dibujando una esbelta silueta triangular, el Castillo de Mur es más bien pequeño (por ser un castillo), puesto que vivían "sólo", una veintena de personas.
El recinto tiene 31 metros de longitud; la muralla, de un metro de grosor, tiene una altura que varía entre los 14 y los 18 metros. A poniente de la iglesia y bastante desplazado del eje de la nave central, encontramos el claustro, del siglo XII, con las dependencias monásticas. Esta ubicación, atípica, está forzada por la topografía del terreno, puesto que, normalmente, los claustros se alzan al costado sur de la iglesia o, en casos excepcionales, al norte. Pero el Castillo de Mur está marcado por la roca, y es por este mismo motivo que no tiene foso.
Entramos dentro del Castillo, el ambiente fresco que ofrece la protección de una construcción hecha de piedra da la bienvenida. Empieza el viaje a la edad media.